Cuando un caso lleva meses o años sin una actualización significativa, una acción de mandamus pide a un juez federal que ordene a USCIS o a un consulado cumplir con su deber. No obliga a una aprobación; obliga a que el caso se mueva.
Cuándo encaja el mandamus
- El caso está muy por encima de los tiempos normales, con consultas documentadas y sin ninguna acción.
- No existen problemas complejos de inadmisibilidad o seguridad que justifiquen una demora tan larga.
- Ya se agotaron las vías administrativas: solicitudes de servicio, consulta congresional y el Defensor del Pueblo.
Cómo funciona la demanda
La demanda normalmente nombra al jefe de la agencia, al director local y, en algunos casos, al DHS. Después de la notificación, los abogados del gobierno se comunican con la agencia, y eso muchas veces activa la acción que usted ha estado esperando.
- Muchos casos se resuelven dentro de 60 a 120 días mediante entrevistas programadas o decisiones finales.
- Los tribunales exigen prueba de una demora irrazonable; una cronología documentada ayuda bastante.
- Preparamos el expediente para que la agencia pueda actuar rápidamente una vez que intervienen los abogados.
Riesgos y expectativas
El mandamus es una herramienta de presión. Puede sacar a la luz problemas de elegibilidad más pronto. Revisamos el expediente antes de demandar para que esa presión mejore el resultado en lugar de perjudicarlo.