Para obtener asilo, debe demostrar que no puede regresar con seguridad, que sufrió o teme persecución, y que el daño está vinculado a un fundamento protegido como opinión política, nacionalidad, religión o pertenencia a un determinado grupo social.
- Persecución pasada o un riesgo futuro creíble
- Daño vinculado a un fundamento jurídicamente protegido
- Falta de protección efectiva por parte de las autoridades